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El mantenimiento de estas deducciones es una reclamaci�n constante de las distintas organizaciones empresariales, sobre todo de CEOE, tradicionalmente canalizada a trav�s del Partido Popular y de Convergencia i Uni�. Fueron los nacionalistas catalanes los que defendieron en el Congreso una proposici�n no de ley para encauzar esta reivindicaci�n empresarial y el PSOE opt� por pactar una enmienda transaccional para evitar ser derrotado por el PP y CiU en una votaci�n que tiene, ante todo, sentido testimonial. La iniciativa fue aprobada al final por amplia mayor�a.
Los Ministerios de Econom�a e Industria son esc�pticos sobre las ventajas reales de estas deducciones. Hacienda ya las intent� suprimir en su �ltima reforma fiscal de enero del a�o pasado, pero la presi�n de las organizaciones empresariales hizo que, al final, optara por prolongarlas hasta 2011. En la actualidad, la industria puede elegir entre estas ayudas o una rebaja en las cotizaciones del nuevo personal investigador que contrate. Para la patronal, este tipo de medidas son eficaces para incentivar las actividades de I+D+i por su car�cter horizontal. Sin embargo, para el Gobierno la realidad es muy distinta.
Datos elaborados en su d�a por la Oficina Econ�mica de Presidencia evidencian que de estas deducciones s�lo se beneficia el 0,5% de las empresas, unas 6.000 compa��as en total, la mayor�a de gran dimensi�n, que no se caracterizan por su esfuerzo modernizador. De hecho, el 82% de las sociedades consideradas m�s innovadoras no se acogen a estos incentivos, a pesar de su generosidad.
Esta realidad llev� al Gobierno a introducir algunos cambios en el modelo, permitiendo que las empresas pudieran acogerse a una bonificaci�n del 40% de las cotizaciones a la Seguridad Social del personal investigador. Esta alternativa, que permite al Gobierno un mejor control de las ayudas, se compatibilizar� con la existencia de deducciones fiscales tres a�os m�s.
La proposici�n aprobada en el Congreso con el concurso del PSOE y CiU y el respaldo de la mayor�a de los grupos valora la necesidad de mantener m�s all� de 2011 estas deducciones en el impuesto sobre sociedades, as� como las bonificaciones para el personal investigador. En la iniciativa se respalda, asimismo, la pr�rroga de la nueva exenci�n parcial (50%) de los ingresos derivados de la cesi�n de patentes y otros activos intangibles creados por las empresas, as� como de las ayudas p�blicas incluidas en las pol�ticas de gasto.
El Gobierno tambi�n se comprometi� a iniciar de inmediato un estudio actualizado sobre la eficacia de los incentivos fiscales al I+D+i y a dar a conocer sus resultados durante el primer semestre del a�o que viene con el fin de propiciar inversiones a largo plazo en proyectos de innovaci�n empresarial.
La reiterada resistencia de Hacienda a mantener unas deducciones fiscales que tienen una influencia tan relativa sobre las inversiones en investigaci�n e innovaci�n y, adem�s, son dif�ciles de controlar, ha corrido paralela a algunos contratiempos con los tribunales. En marzo, el Tribunal de Justicia de la Uni�n Europea conden� a Espa�a por aplicar un r�gimen de ayudas fiscales por inversi�n en I+D+i m�s favorable para los gastos dentro del territorio nacional que para los efectuados por las empresas en el extranjero.
Autor: Federico Casta�o |