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Por primera vez en muchos a�os, tal vez en toda la historia de los astilleros gaditanos, su plantilla no protesta por falta de carga de trabajo. Lo hace porque tiene pedidos de sobra para una plantilla que consideran corta. Dicho de otro modo, en palabras del presidente del comit� de empresa isle�o, Jos� Antonio Oliva, "ahora necesitamos asegurar lo que tenemos con gente nueva, necesitamos m�s plantilla para no morir de �xito".
Y es que, a d�a de hoy, entre los centros de producci�n de Navantia en Puerto Real y San Fernando hay previstas entregas de barcos aproximadamente cada cuatro meses. Concretamente, en Puerto Real ayer se coloc� la quilla del primer Buque de Vigilancia Oce�nica de los cuatro que se construyen para Venezuela. En octubre ser� su factor�a hermana de San Fernando -que tiene carga de trabajo asegurada para cuatro a�os- la que centre el acto de entrega del primer Buque de Vigilancia Litoral (tambi�n de una serie de cuatro) para la Armada venezolana.
En Puerto Real, adem�s de acometer la construcci�n de los citados cuatro buques, se hace frente a los tres buques tipo ro-ro (portacontenedores) firmados con Trasmediterr�nea, y el Buque de Aprovisionamiento en Combate (BAC) que a�n permanecer� en las instalaciones puertorreale�as durante un a�o aproximadamente antes de ser entregado a la Armada Espa�ola.
Todo, con algo m�s de 600 trabajadores de plantilla y casi 1.900 operarios de la industria auxiliar. Estas cifras, como asegur� ayer el presidente del comit� de empresa de Navantia Puerto Real, Ram�n Linares, "son id�neas para pedir que de una vez tengamos un plan industrial que d� estabilidad y futuro. Necesitamos m�s plantilla para gestionar la producci�n en cualquier centro de Navantia, porque hoy es imposible con el nivel de exigencia que requiere esa producci�n".
En San Fernando sin ir m�s lejos son cerca de 1.100 los operarios que componen la plantilla de sus tres divisiones (construcci�n, reparaci�n y sistemas) a lo que hay que sumar un n�mero similar de trabajadores de la industria auxiliar. Aunque no est�n bajo m�nimos, sus responsables sindicales s� consideran la situaci�n "en alerta", porque, aseguran, "a duras penas mantenemos el control de los proyectos que desarrollamos". La plantilla �ptima en la factor�a de La Isla, seg�n un estudio de hace unos a�os -cuando la carga de trabajo no era como la actual-, se alcanzar�a con 1.600 operarios. De ah�, las constantes peticiones de aumento del personal.
�sta volvi� a ser ayer una de las principales exigencias de una plantilla que par� durante dos horas en cada factor�a de Navantia en la Bah�a que, adem�s, se ejecutaron de forma escalonada: en C�diz, a las diez de la ma�ana; en Puerto Real, a las once; y en San Fernando, en torno a la una de la tarde. A esa hora el camino de salida de La Carraca registr� una inusual circulaci�n, con veh�culos particulares y autobuses abandonando las instalaciones, ya que las dos horas de paro coincid�an con las �ltimas del turno.
Pero hubo otras reclamaciones, como la necesidad de mayores inversiones o negociar un nuevo plan industrial. Este documento con el que se pretend�a consolidar el futuro de los astilleros que se convirtieron en Navantia fue un compromiso adquirido en 2005 por la direcci�n. Listo a finales de 2007, los responsables sindicales consideraron necesario que se modificara algunos de sus puntos, como la mencionada incorporaci�n de nuevas caras a los centros de trabajo, la reorganizaci�n del aparato administrativo -"muy centralizado, poco �gil, que crea problemas y que provoca una gesti�n nefasta", seg�n las palabras de Jos� Antonio Oliva- y la definici�n de las relaciones con la industria auxiliar. "Despu�s de dos reuniones no hemos conseguido cambios sustanciales", reconoc�a.
El malestar en la antigua Baz�n crece ante las condiciones de la empresa a la incorporaci�n prevista para esta fecha de diez operarios, acordada despu�s de las �ltimas prejubilaciones. La paralizaci�n del pago de ciertas cuestiones relacionadas con estas restructuraciones de la plantilla han dificultado a�n m�s la comunicaci�n con la direcci�n corporativa.
Con todo, si nada cambia, la semana que viene podr�an aprobarse nuevas medidas de presi�n en la reuni�n que tiene previsto celebrar el comit� intercentros. La intenci�n es trasladar la inquietud de los trabajadores a Madrid de alguna forma, "porque las cosquillas que podamos hacer aqu�, no se sienten tan lejos".
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