Algunas cifras de la pesca |
| 11/04/2008 - La Nueva Espa�a |
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LUIS ANTONIO GARC�A MART�NEZ Con la expresi�n �sector pesquero� siempre se ha hecho referencia a aquella actividad que nace, se estructura y mantiene en base a la explotaci�n y aprovechamiento de los recursos biol�gicos marinos, con los que se genera el motor econ�mico de muchas ramificaciones y que constituye una parte muy importante del tejido social, industrial y financiero. A pesar de la tradici�n hist�rica que la pesca ha tenido en Asturias, esta actividad ha experimentado un acusado declive en las �ltimas d�cadas hasta llegar a adquirir un car�cter marginal.
Desde mediados del siglo pasado, la comunidad pesquera ha visto c�mo la mayor�a de los sectores productivos han ido adaptando sus estructuras sociales y econ�micas para evitar que la apertura a un mercado abierto pudiera perjudicar sus intereses; en el sector pesquero, esa adaptaci�n no ha seguido la misma l�nea. Frente a una flota de altura que se ha ido constituyendo con formas asociativas m�s �giles y eficaces de gesti�n y representaci�n, est� el segmento econ�mico conformado por la flota artesanal o de bajura, el cual parece haberse detenido en la evoluci�n de sus estructuras econ�micas y sociales.
Son muchos los art�culos y p�ginas de prensa que hablan de una explotaci�n excesiva de los recursos marinos, de un exceso de capacidad pesquera, del impacto de los diferentes artes de pesca en el ecosistema marino, de los efectos devastadores de los descartes... Sin embargo, pocos o in�tiles son los esfuerzos de quienes �entienden� para dar una repuesta o una soluci�n a aquellos que no pueden dejar de faenar para conseguir sobrevivir, dado que viven de un sustento diario, sometido a menudo en nuestras costas a situaciones de peligrosidad y de esfuerzo tales que, en pocas ocasiones, les repercute beneficio econ�mico. �sta es la situaci�n de los pescadores asturianos, en su mayor�a artesanales o de bajura, que, alejados tradicionalmente de la comunidad cient�fica, no comprenden c�mo se pueden elaborar previsiones de recuperaci�n sin contar con la realidad de lo que est� sucediendo en la mar. Asturias ha visto c�mo la actividad pesquera perd�a durante mucho tiempo importancia de una forma continuada en el conjunto nacional, pasando de contar con el 5,1% del total de la pesca desembarcada en 1950 al 1,9% de 1975, y al 1,6% de 1980, observ�ndose una ligera recuperaci�n en 1990 del 2,5%.
Asimismo, la p�rdida de la importancia de la pesca como actividad econ�mica tambi�n se ha producido en relaci�n con el resto de las actividades de la regi�n, pasando de suponer el 1,04% del valor a�adido bruto regional en el a�o 1960 al 0,61% en 1975 y al 0,60% en 1983. Mientras la actividad industrial y de servicio experimentaban en las �ltimas d�cadas un continuo crecimiento, absorbiendo buena parte de la mano de obra pesquera, prueba de ello es que flotas como la de Cudillero, con 96 embarcaciones en el a�o 1990, se redujo a 67 en el a�o 2005; o San Juan de la Arena, para el mismo per�odo, pas� de tener 89 embarcaciones a quedarse con 22; Luarca, para el mismo per�odo, pas� de 65 a 45. El sector pesquero se vio afectado de forma negativa por la poco afortunada pol�tica de renovaci�n de la flota, la subida del precio del combustible, la limitaci�n para faenar en las aguas comunitarias, el agotamiento de los caladeros propios, y, tal vez, se deber�a de achacar a todo esto una nefasta gesti�n de la comercializaci�n de las capturas y la falta de capacidad de gesti�n en muchas de las cofrad�as, as� como la competencia que ejercen las regiones lim�trofes. No conviene olvidar a los pescadores, pues son el verdadero motor de esta peculiar econom�a. La poblaci�n activa pesquera en Asturias ha experimentado una apreciable disminuci�n en los �ltimos a�os. En 1940 hab�a en Asturias 5.148 pescadores censados, pasando a 3.183 en 1970, para reducirse a 2.695 el n�mero de tripula |
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